¿Podemos cuantificar la importancia de nuestros bosques?

Nos quedamos en la punta del iceberg si nuestras suposiciones apuntan a que el valor de los bosques se limita a una mera calidad del aire. No es poco, dicho sea de paso, pero las aportaciones son tantas, que deberíamos tener en consideración alguna que otra más.

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Un reciente estudio realizado por científicos a nivel internacional, publicado por la revista Science y recogido por Iniciativa Debate el pasado mes de octubre, ponía de manifiesto que “los bosques valen hasta 6 veces más de lo que cuesta consérvalos”. “El valor de la biodiversidad de los bosques está entre los 166.000 y los 490.000 millones de dólares al año”, unas cantidades que, según los autores de la investigación, son “considerablemente mayores que el coste total de una conservación global efectiva”.

“A pesar de que esto representa solo un pequeño porcentaje del valor total de la biodiversidad, este valor es de dos a seis veces más que lo que costaría implementar de manera efectiva medidas de conservación a nivel mundial”.

Una pérdida del 10 por ciento de la biodiversidad conlleva una pérdida de entre dos y el tres por ciento de la productividad que los bosques pueden ofrecer, lo que corresponde a unas pérdidas de cerca de 15.000 millones de dólares.

En España, no ha de confundirnos el incremento paulatino de la superficie forestal. Sigue siendo acuciante la necesidad de restaurar espacios y de informar acerca de sus beneficios socio-económicos directos.

La semana pasada, la iniciativa Juntos por los Bosques, integrada por algunos de los principales representantes del sector forestal, defendía ante el Congreso de los Diputados, las oportunidades económicas ligadas a nuestros bosques, la necesidad de prestar más atención a este sector y la creciente despoblación por abandono del entorno rural.

Según Eduardo Rojas, Decano del Colegio de Ingenieros de Montes, “sólo aprovechamos un 40 por ciento de los recursos que ofrecen los bosques”.

Juntos por los Bosques afirma que “España extrae 12.000 toneladas de resina al año, un sector casi olvidado que renace con fuerza, y se calculan unos 1.000 millones de euros sólo en el valor primario de la madera extraída. Pero del bosque se obtienen además miel, piñones, bellotas, castañas y nueces, frutos silvestres, esencias con las que se fabrican perfumes, sustancias medicinales… La caza y la pesca continental generan buenos ingresos, igual que la extracción del corcho, y una actividad en alza: La recolección de setas. La preciada trufa se obtiene del bosque, y las actividades de ocio son cada vez más demandadas. Existen, además, otros servicios prestados por el bosque que son muy difíciles de retribuir en el mercado que conocemos: los servicios ambientales como la captación de CO2, la fijación del terreno, la preservación de la calidad del agua o la lucha contra el cambio climático”.

Así, la iniciativa considera que una adecuada gestión contribuye a una mejora de la economía, a la creación de empleo y a una atracción de la inversión hacia el sector mientras que desde el punto de vista medioambiental las masas forestales constituyen el único sumidero gestionable así como el único sector que puede compensar las emisiones de otros ya que equilibra el 20 por ciento del total de emisiones de CO2 en España. Además, regulan el ciclo hídrico, protegen la biodiversidad, frenan el despoblamiento rural, reducen el riesgo de corrimientos en laderas y son “el tipo de uso más eficiente” en la preservación del suelo”.

 Aquí es donde entra en juego la enorme importancia de la restauración ecológica. Para Creando Redes “ya no es suficiente con conservar el capital natural disponible, sino que se hace necesario comenzar a restaurar el capital perdido, recuperar los espacios degradados para darles uso y generar así, servicios ecosistémicos que puedan nutrir nuestras economías”

“Comprender, al fin, que sí, fuimos y somos principales responsables del problema. Pero también somos los únicos que podemos ponerle solución”.

 

Los bosques se queman

Los incendios son un problema latente que perdura, siempre ahí, siempre amenazando solapadamente, especialmente en zonas de clima mediterráneo.

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En concreto en España, los incendios suponen una de las mayores amenazas para los bosques. El último informe de WWF sobre incendios en 2016 “Dónde Arden Nuestros Bosques” pone de manifiesto la importancia de la prevención y la gestión forestal a la hora de evitar los Grandes Incendios Forestales (GIF), aquellos que afectan a 500 hectáreas o más, que asolan nuestro país, en muchos casos, por un déficit en el mantenimiento de los montes y los tratamientos forestales.

El progresivo abandono rural, la escasez de presupuestos destinados a prevención y la poca atención que se le presta al factor social es responsable del 96 por ciento de los incendios.

En el territorio nacional, los incendios forestales están relacionados, en su mayoría, con la actividad humana, síntoma de la escasa concienciación existente entre la población acerca del enorme valor económico, social y ecológico de nuestros bosques. Las quemas agrícolas descontroladas son las responsables de uno de cada 3 incendios.

Las consecuencias son innumerables. Con los incendios, no sólo se pierde la masa forestal y la flora y fauna asociadas, sino también muchos de los servicios ecosistémicos vinculados a los bosques. Los incendios desencadenan la pérdida de suelo fértil, se altera el ciclo hídrico al disminuir la infiltración y las reservas hídricas subterráneas, aumenta la escorrentía y el riesgo de crecidas en arroyos y vaguadas con la llegada de lluvias torrenciales… la lista de los efectos a escala local es larga. Pero además, los incendios forestales son una importante fuente de emisión de gases de efecto invernadero, hasta un 1 por ciento del total de emisiones en España y, por tanto, uno de los factores que contribuyen al cambio climático. Estas pérdidas de servicios ecosistémicos se traducen directamente en pérdidas económicas y la necesidad de inversión para paliar los efectos de los incendios.

Las proyecciones de cambio climático y los usos del suelo indican para España un aumento del riesgo de incendio, tanto en frecuencia como en intensidad.

 Por tanto, es urgente cambiar el enfoque en la lucha contra los incendios y es clave insistir en la prevención activa. Según los expertos, algunos aspectos clave a abordar serían:

  • Identificar zonas críticas incluyendo distintos criterios de vulnerabilidad: ecológica, económica y social.
  • Llevar a cabo procesos de participación e información con los grupos de interés o que de alguna manera están vinculados a los bosques
  • Conseguir financiación para el desarrollo de proyectos de gestión sostenible de los bosques como estrategia de prevención
  • Restaurar y poner en valor los espacios que se han quemado para que la sociedad perciba la importancia de conservar los bosques

En Ashes to Life queremos proponer soluciones que nos permitan combatir el problema de los incendios forestales ¿Aún no nos conoces?

Nuestros colaboradores: ECOALF

14691090_1112997275403997_8527119203795501749_nJavier Goyeneche ha sido una de las personas que más han creído en el proyecto de Ashes to Life desde que este comenzara su andadura, primero como una idea, y después como un proyecto sólido.

Sus credenciales le avalan. El empresario, creador de ECOALF, apostó en 2012 por una compañía de moda cuyos materiales gozaran de una misma identidad: Ser 100 por 100 sostenibles. De esta manera, Goyeneche ha conseguido que ECOALF esté presente en 11 países con una marca que ve en unas redes de pesca o en los residuos de café la posibilidad de crear un tejido totalmente reciclado.

“Se propuso crear una marca de moda sostenible y lo más sostenible era no seguir utilizando recursos naturales del planeta de una forma indiscriminada” en un momento en el que “todos los estudios resaltan que actualmente se están utilizando 5 veces más recursos naturales de los que el planeta es capaz de autogenerar”.

http://www.ecoalf.com

UPCYCLING THE OCEANS

Upcycling the Oceans quizás sea el proyecto más ambicioso de ECOALF y su objetivo es limpiar los océanos de basura, transformar el plástico del Mediterráneo en hilo para hacer tejidos. Con ayuda de los pescadores de la costa levantina, ECOALF ha comenzado ya a sacar basura de los fondos marinos “ un gran proyecto articulado en diversas fases y que pretende no sólo demostrar que limpiar los océanos es posible sino que se pueden reciclar parte de los materiales recogidos convirtiéndolos en granza, hilo, tejido y producto”.

 

 

 

Nuestros colaboradores: Creando Redes

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Creando Redes es una plataforma de restauración de espacios naturales que nace en 2012, momento en el que Ana Méndez, Adrián Mohmed y Sandra Magro, junto con otros colegas de profesión, y bajo la influencia de Luis Balaguer, decidieron que era necesario dar a conocer, a gobiernos y empresas, la importancia de restaurar los ecosistemas que se habían ido degradando, con un enfoque integral que incluyera a la sociedad y que se alejara de los procedimientos que se habían llevado a cabo hasta el momento.

La restauración ecológica, ciencia joven que dio sus primeros pasos en los Estados Unidos, es más que una manera de corregir el impacto ambiental. Es una forma de diseñar las actividades humanas en el territorio de manera que se asegure el triple balance: beneficio ecológico, económico y social.

Desde los ojos de la ecología, Creando Redes interpreta los entornos naturales, a las poblaciones y las actividades industriales (agricultura, minería, construcción de infraestructuras), como un conjunto de elementos que interaccionan en el espacio, que hacen uso de los mismos recursos y que deben convivir en equilibrio. Se trata, en definitiva, de identificar las necesidades de capital natural (biodiversidad, agua, suelo fértil…) de cada uno de los agentes, definir claramente los impactos y diseñar de manera conjunta cómo corregirlos asegurando el máximo retorno de la inversión.

Así, para Creando Redes, la restauración de espacios naturales degradados es mucho más que plantar árboles. La restauración ecológica no sólo busca recuperar un espacio degradado sino también generar una transformación social mediante la mejora del vínculo que une a la población local con los entornos naturales y el desarrollo de nuevos modelos de negocio basados en el uso y gestión sostenible de los recursos naturales.

Creando Redes se ha embarcado en el desarrollo de proyecto Ashes To Life y lo hace posible aportando el conocimiento técnico sobre los ecosistemas y cómo restaurarlos. Gracias a Creando Redes, Ashes To Life cuenta con un protocolo de restauración de bosques escalable e inclusivo, que involucra a la población en la recuperación del capital natural que se pierde cada año con motivo de los incendios forestales.

Si quieres saber más sobre esta organización, puedes seguir su actividad en redes sociales:

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O en la web www.creandoredes.es